martes, 14 de febrero de 2017

La Argentina como promesa, 1880-1920


 Prólogo


Acostumbrados a la queja, los argentinos tenemos solo una vaga noción de que este país, alguna vez estuvo a la vanguardia del progreso y atraía a millones de inmigrantes con la promesa de “hacerse la América”. Pero todo eso, como una bruma,  desaparece de nuestra conciencia y nos despertamos nuevamente frente a nuestra realidad cotidiana.
Creo que es tiempo de reconocer el milagro  argentino. Este país no se recuperará sino no renace alguna forma de orgullo nacional, esta vez lejos de toda fiesta futbolera o malvinera. Nacimos en un país  increíble, pero no lo sabíamos.
Este libro intenta, ni más ni menos, recuperar ese orgullo y voy a aportar datos para ello. No se trata de retórica sino de datos objetivos, no solo numéricos – que los hay- sino más inasibles como las ideas, las polémicas y los mitos que la literatura y el tango supieron corporizar y echar a andar. Pero para  que esos mitos existieran algo tuvo que pasar en esta ciudad y en este país.
Lo que sucedió fue la excepcionalidad argentina.
“En la historia argentina no existen tres décadas que hayan experimentado una expansión económica tan significativa como las que precedieron a la Primera Guerra Mundial. “( Carlos F. Díaz Alejandro)
En pocos años un desierto despoblado, cruzado de anarquías y guerras civiles, donde la vida no valía nada, adonde muy pocos extranjeros se animaban a recalar, un país casi olvidado, lejos de los flujos de inversión, comercio mundial y las migraciones, pasó a protagonizar un crecimiento poblacional, económico, social y cultural de los que, con la excepción de los Estados Unidos, el mundo no  tenía memoria. Millones inmigrantes se asentaron aquí, convirtiendo a la Argentina en el país que más inmigrantes recibió entre 1880 y 1930 , después , lógicamente, de los EEUU. Recibió notablemente más inmigrantes que Brasil, Australia, Canadá, México.
 La Argentina estuvo en la compañía de Australia y Canadá, desde 1880 a 1920. Formaban, ellos tres, una especie de grupo local, de galaxias que compartían la cercanía de sus estructuras productivas, tamaño  poblacional, inserción al mundo.Pero, extrañamente, las cosas empeoraron mucho y Argentina perdió de vista a sus compañeras. Dejó de pertenecer al Grupo Local agroexportador y modernizante.
Este recorrido de  140 años, desde la promesa del progreso indefinido a la agonía de la decadencia es el que debe ser explicado.  
 Algo grave y definitivo sucedió entre las décadas del 40 y el 50. Algo que irreversiblemente arrojó a la Argentina del brillante lugar en el que estaba. Si en 1940  el PBI per cápita de Argentina era un 67% del de Australia, en 1980 era el 58% y en 2008 era del 40%, solo del 40%.
Argentina era, orgullosamente el país más poderoso de América Latina en términos económicos. Si en 1870 su valor de producción era solo de un cuarto del de Brasil o México, en 1920 había superado a ambas naciones, colocándose a la cabeza de la producción de bienes de América Latina.
Y si hablamos de PBI per cápita, los datos son aun más elocuentes. Mientras que hacia 1880 disputaba el primer lugar con Chile  , hacia 1910 lideraba sin dudas el ranking. Para 1920 su PBI per cápita era de casi 3.500 dólares mientras que el de Brasil no llegaba a los 1.000.  

Pero ampliando la mirada de los datos entre 1900 a 2008 muestran otra realidad. Chile sobrepasó a la Argentina y Brasil, el eterno competidor sudamericano no está tres veces por debajo de Argentina, sino un 60%. Argentina ya no es la cabeza de América latina sino un jugador más, entre los primeros, pero de lejos de liderar de lejos a su grupo de pertenencia, su Grupo Local.
PBI per cápita 1900 a 2008

 Es verdad. Argentina tuvo hace un siglo el puesto número 8 en el ranking mundial  de PBI per cápita.
Pasó del número 13 en 1880 al 8 en 1910. Para 1930 estaba ya en el 16. Ahora está en las cercanías del puesto 50. Unos 12000 dólares per cápita contra 25000 de Australia o 32000 de EEUU.
Frente a este dato el pensamiento crítico, inevitablemente nos recordará la desigualdad en la distribución del ingreso , las luchas obreras, la centralización del poder en una aristocracia. Acepto el reto de discutir esas consignas, convertidas casi en verdades obligatorias y reemplazarlas con afirmaciones basadas en otro enfoque teórico y en evidencias empíricas.
A eso vamos.


El Big Bang argentino


Algo sucedió  en 1880. Sabemos que la  economía no es causa sino efecto de determinadas condiciones, entre ellas, el marco político institucional. En 1880  se resolvieron a un tiempo viejos conflictos que impedían la consolidación de  Argentina.
En primer lugar la ciudad de Buenos Aires dejó de ser parte de la Provincia de Buenos Aires y pasó a ser un Distrito Federal, La Capital del Estado Argentino.
Escribió Alberdi en su última obra , La república argentina en 1880:
“Este cambio es tan grande que solo tiene dos precedentes en la historia argentina de este siglo: 1 la Revolución de Mayo de 1810 en que la monarquía colonial española fue reemplazada por la República Argentina independiente; 2 la Revolución que derrocó a la Dictadura de Rosas, en que las Provincias argentinas, abriendo sus puertos fluviales al comercio directo del mundo, tomaron la parte de la renta y poder que hasta entonces había monopolizado el gobierno de la Provincia-Metrópoli de  Buenos Aires, por las leyes coloniales.(…)
No son personas, son instituciones las que se han caído en el cambio de 1880; son las Leyes de Indias y la Ordenanza de Intendentes, con su obra más genuina, que era la Capital-Provincia de Buenos Aires, en la forma que esas leyes le dieron para avasallar al pueblo argentino, cuando era colonia de España.
A los setenta años de la Revolución de Mayo contra el viejo régimen, la vida de esa institución monarquista y colonial, continuaba siendo un anacronismo, una distracción, un olvido de la Revolución de Mayo. Era tiempo de ultimar a ese resto de la máquina monarquista que nos quedaba como negación de la República”
El otro conflicto pendiente era, sin dudas, la terminación  del dominio indígena sobre la porción sur del país. Sin abrir esta polémica, que daría para una obra específica, baste decir que desde Rosas a Avellaneda se utilizó la solución militar para neutralizar el poder indígena en la Patagonia. La incursión de Rosas, en 1833 fue tan o más sangrienta que la de Roca en 1879. El juicio de hoy no puede imaginar siquiera qué significaba que el Estado tomara posesión efectiva de ese territorio para incorporarlo realmente a la nación en ciernes. La presencia del indio significaba que el riesgo de producir en el sur de la Provincia de Buenos Aires y el oeste de Cordoba imposibilitaba de hecho abrir esos campos a la ganadería o la agricultura. Ningun inmigrante arriesgaría su vida para instalar una granja en la zona de Tandil.
La conquista del desierto implicó la incorporación de 30 millones de hectáreas a la producción agrícola ganadera de Argentina. Como señala Cortés Conde, esto implicó duplicar el stock de ganado vacuno en 7 años.
Por último, en 1880 Julio Argentino Roca asume como el primer presidente de un país en paz. Paz y Administración fue su consigna. El conflicto interno, la guerra civil no había cesado con la  caída de Rosas. Por el contrario, la división entre Buenos Aires y la Confederación, con su corolario militar de Cepeda y Pavón, los alzamientos de caudillos en el interior, la guerra con Paraguay, el alzamiento de 1874, etc. todo ello conmovía el proyecto de la  Constitución de 1853 de abrir al mundo este país, de terminar con el aislamiento rosista, convocar a los extranjeros de cualquier culto a gozar de los beneficios de la libertad, el libre comercio, la instalación de industrias, el cultivo de los campos.
En su primer Mansaje, al asumir el Gobierno en 1880, declaró Roca:
“El Congreso de 1880 ha complementado el sistema del Gobierno representativo federal y puede decirse que desde hoy empieza recién a ejecutarse el régimen de la Constitución en toda su plenitud. La ley que acabáis de sancionar fijando la capital definitiva de la República, es el punto de partida de una nueva era en que el gobierno podrá ejercer su acción con entera libertad, exento de las luchas diarias y deprimentes de su autoridad que tenía que sostener para defender sus prerrogativas contra las pretensiones invasoras de funcionarios subalternos. Ella responde a la suprema aspiración del pueblo, porque significa la consolidación de la unión, y el imperio de la paz por largos años. Su realización era ya una necesidad inevitable y vuestro mejor título a la consideración de la República será el haber interpretado tan fielmente sus votos. En adelante, libres ya de estas preocupaciones y de conmociones internas, que a cada momento ponían en peligro todo, hasta la integridad de la República, podrá el gobierno consagrarse a la tarea de la administración y a las labores fecundas de la paz; y cerrado de una vez para siempre el período revolucionario, que ha detenido constantemente nuestra marcha regular, en breve cosecharemos los frutos de vuestro acierto y entereza.”
1880 es el cierre definitivo de la Revolucion de Mayo y sus conflictos civiles, y el punto de partida de una nueva etapa. No nos equivocamos si afirmamos que en lo esencial ese programa se cumplió.




La Argentina en crecimiento, 1880 - 1915


Durante tres décadas, de 1880 a 1915, la Argentina fue , luego de EEUU, el país con mayor crecimiento poblacional y económico del mundo.
Argentina multiplicó por tres su población entre 1880 y 1914. Un resultado muy superior a países similares o vecinos como Australia (2,25 veces), Canadá (1,85 veces) , Brasil (2 veces) o Mexico (1,44 veces)

UN CASO UNICO EN EL MUNDO

1880
1890
1900
1914
Crecimiento 1880/1914
Argentina
2,559
3,376
4,693
7,885
3.08
Brasil
11,794
14,199
17,984
24,161
2.05
Uruguay
464
686
915
1,223
2.64
Mexico
10,399
11,729
13,607
14,960
1.44
France
39,045
40,014
40,598
41,476
1.06
Alemania
43,500
47,607
54,388
66,096
1.52
Australia
2,197
3,107
3,741
4,933
2.25
Canada
4,384
4,918
5,457
8,093
1.85
Estados Unidos
50,458
63,302
76,391
99,505
1.97

La población de emigrantes elige su destino en base a un cálculo de costo-beneficio. Nadie elige equivocadamente su país de destino. Y si se equivoca, corrige rápidamente emigrando hacia un nuevo destino. La decisión de emigrar es una de las pocas que claramente son de estricto ámbito personal. No es una política  de Estado decidir que 942.000 italianos hayan estado radicados en Argentina en 1914.   Los Estados pueden establecer acuerdos generales, pero los que deciden finalmente son los individuos. Evidentemente las condiciones de cercanía cultural, existencia de connacionales ya radicados facilitan esas decisiones. Pero el hecho de que  entre 1870 y 1914,   5.573.000  inmigrantes se hayan decidido radicarse definitivamente en Argentina y que 2.729.000 se hayan ido del país en busca de otros destinos habla de un éxito: se atrajeron a muchos inmigrantes y la mayoría se radicó definitivamente en el país.
 Después de EEUU, que recibió a 27 millones  de inmigrantes entre 1860 y 1920 lidera el ranking Argentina, con 5,5 millones radicados definitivamente. Le siguen:
Australia con 3,5 millones 
Brasil, con 3 millones
Sudáfrica con 1 millon  
Uruguay con 600.000 inmigrantes.
El resto de los países no registra cifras significativas.
 En suma, Argentina se transformó para millones de personas en el destino preferido, luego de EEUU. Para muchos de ellos, el primer destino, sin lugar a dudas.
Para que eso suceda Argentina tuvo que poner en marcha políticas activas para crear incentivos a la inmigración. La primera de ellas ya figura en el Preámbulo de la Constitución de 1853, por inspiración de Alberdi:
Nos, los Representantes del pueblo de la nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las Provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la union nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino: invocando la proteccion de Dios, fuente de toda razon y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitucion para la Confederacion Argentina.
Muchas más ya estaban presentes en el articulado de la Constitución de 1853
Señala Alberdi: “He  aquí el dominio de la libertad económica, que la Constitución argentina asimila a la libertad civil  concedida por igual a todos los habitantes del país, nacionales y extranjeros, por los artículos 14 y 20 .  Así colocada esta libertad fecunda, en manos de todo el mundo, viene a ser el gran manantial de riqueza para el país; el aliciente más poderoso de su población por la introducción de hombres y  capitales extranjeros; la libertad llamada a vestir, nutrir y educar a las otras libertades, sus hermanas y  pupilas”.
Artículo 14o.- Todos los habitantes de la Confederación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio, a saber: de trabajar y ejercer toda industria licita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

Artículo 20o.- Los extranjeros gozan en el territorio de la Confederación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto; testar y casarse conforme a las leyes. No están obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar contribuciones forzosas extraordinarias. Obtienen nacionalización residiendo dos años continuos en la Confederación; pero la autoridad puede acortar este término a favor del que lo solicite, alegando y probando servicios a la República.

Sin embargo la llegada de extranjeros fue muy escasa hasta 1880. Según Alfredo Lattes en La población de Argentina,INDEC. En la década 1860-1870 entraban unos 15000 extranjeros por año.En el Censo de 1869 se registran unos 211 mil extranjeros. En el de 1895 la cifra sube a un millón.  En 1914 llegaron a 2,5 millones, 42% de la población total.
Roca había afirmado que su administración tenía como un objetivo atraer unos 200.000 inmigrantes por año. Su meta casi se cumplió en el quinquenio 1885 a 1890, y, más claramente en la década anterior a la Guerra, período en el que 1,500,000 inmigrantes se radicaron en el país. La Guerra cortó el flujo de inmigrantes drásticamente y éste nunca se repondría: un millón en la década del 20, 300 mil en la del 30, 400 mil en la del 40, 500 mil en la del 50 y solo 70 mil en la del 60.

Inmigrantes por quinquenio
1870 a 1875
100000
1875 a 1880
43000
1880 a 1885
150000
1885 a 1890
602000
1890 a 1895
156000
1895 a 1900
301000
1900 a 1905
244000
1905 a 1910
785000
1910 a 1915
737000
1915 a 1920
-69000

Pero no solo la población crecía. Entre 1880 y 1914 se registraron los siguientes resultados

1880
1914
Exportacion total
62 millones $ Oro
402 millones $ Oro
Exportación agrícola
4        “
214    “
Exportación ganadera
44       “
132     “
Kilómetros de Ferrocarril
3.000
31.000



Crecía la producción agrícola

trigo

maiz

AÑO
superficie
produccion
superficie
produccion
A1890
1202
845
1244
2240
A1900
3250
2766
1009
1412
A1910
5836
3565
3005
4450
A1915
6261
5790
4203
8260

Crecía, por lo tanto, el PBI.

EN MILLONES DE DOLARES
1880
321
1890
475
1900
816
1910
1947
1915
2200


Las variables básicas de la economía subieron entre 3 y 50 veces en esos años. La gran expansión es, sin dudas, la agricultura.

Ganaderia vs Agricultura


“El ritmo de crecimiento ganadero en condiciones de oferta elástica de tierras fue más alto que el del agregado de sus insumos. La disponibilidad de nuevas pasturas permitió alimentar los ganados existentes incrementando su producción en carne o cueros y además, esto es fundamental, su reproducción (como bienes de capital). En la agricultura todo agregado de tierras dependía en cambio no solo de la tierra sino de las disponibilidades de trabajo y capital. Su reproducción no dependía de solo la disponibilidad de tierras. Por ello el ritmo de crecimiento del producto seguía linealmente al del agregado de sus insumos. En ;la ganadería en cambio, el incremento de uno de los factores de la producción (tierra) afectaba el crecimiento del otro (ganados)”(Roberto Cortes Conde, Tierras, agricultura y ganadería)
La agricultura supone transportes, radicación de trabajadores, condiciones productivas del suelo, clima.  De ahí que es una actividad de mayor riesgo que la ganadería. El ganado es el propio transporte, no necesita de ferrocarriles. Las actividades ganaderas tradicionales y largamente conocidas por los trabajadores rurales, las gauchos, no requieren mayor capacitación. En cambio las actividades de preparación del terreno, desbrozo, desmalezado, siembra, cosecha, almacenamiento, transporte, almacenamiento de semillas, uso de tractores, cosechadoras, etc. requieren más tareas que las ganaderas. La ganadería es intensiva en tierra, la agricultura en trabajo y herramientas.
La ganadería tiene además mucho que ver con el culto al coraje, tradición antigua en estas tierras que Juan Agustín García describió magistralmente en La Ciudad Indiana (pag.75)
 “Así se formaba su carácter guerrero y altivo. Sabe que la vida de la ciudad depende del esfuerzo de su brazo y que un momento de olvido o de flaqueza   puede traer la ruina definitiva. En un medio tan favorable, al culto nacional del coraje toma un vuelo extraordinario; domina en absoluto las ideas , aspiraciones y sentimientos. Es la medida de los valores sociales que sirve para clasificar a los hombres, juzgar las acciones, dar la norma  de la moralidad y estimación públicas, crear las distintas jerarquías , las superioridades que mandarán al grupo, proponiéndose como ejemplo a la imitación, porque es la cualidad más útil y necesaria.(…) Odian al extranjero porque no comprenden la simpatía humana, libre y espontanea.(…) Desprecian el trabajo de las artes e industrias , porque no son oficios nobles…”
La Colonia desalentaba la agricultura, la Cencienta de las industrias.
“Al instante se presenta la triste situación del labrador; este   aunque dueño absoluto de una porción de tierra, capaz en otras partes de mantener a un potentado, vive en ella escasamente y se halla sin recursos y sin auxilio para hacerla producir una porción de frutos apreciables que podrían hacer la felicidad de una familia: desconoce enteramente todo género de industrias, labra solamente aquella porción que considera necesaria a su sustento, los que es peor, desconoce enteramente aquel deseo que nace en los hombres de aumentar sus comodidades y sus bienes”(Citado por Juan Agustin García)
Sobre esa base cultural, en la cual la ganadería era un remedo de la caza y de la batalla, en la cual lucía el arrojo y el coraje de cada cual, en la que no valían más títulos que la valentía, con una tradición transformada en poema nacional gracias al Martin Fierro, de lectura obligada en los fogones gauchos, sobre esa base el rechazo a las tareas agrícolas era absoluto. Simplemente no eran tareas para criollos. Había por lo tanto que esperar que los extraños, los extranjeros, algunos de ellos para colmo, herejes, se  hicieran cargo de sembrar, cosechar, estibar y trasportar los productos del campo.
En El Martin Fierro ese chauvinismo se expresa en forma plena y, claro, graciosa:

Era un gringo tan bozal
Que nada se le entendía
Quien sabe ande sería
Tal vez no juera cristiano
Pues lo único que decía
Es que era pa-po-litano

Yo no se porqué el Gobierno
Nos manda aquí a la frontera
Gringada que ni siquiera
Se sabe atracar a un pingo
Si creerá al mandar un gringo
Que nos manda alguna fiera!

No hacen más que dar trabajo
Pues no saben ensillar,
No sirven ni para carniar,
Y yo he visto muchas veces
Que no voltiadas las reses
Se les quería arrimar

Cuando llueve se acoquinan
Como el perro que oye truenos
Que diablos! Solo son guenos
Pa vivir entre maricas
Y nunca se andan con chicas
 para alzar ponchos ajenos

Pa vichar son como ciegos
Ni hay ejemplo de que entiendan
Ni hay uno solo que aprienda
Al ver un bulto que cruza
A saber si es avestruza
O si es ginete, o hacienda

Culto al trabajo “macho” del gaucho, recelo ante la posibilidad de que los ‘gringos’ ni siquiera sean cristianos, insinuación de que son homosexuales (maricas) ,blandos, cobardes, inútiles: esos son, para el criollo argentino, los extranjeros.
“Así es, nos dice Sarmiento en Facundo, como en la vida argentina empieza a establecerse por estas peculiaridades el predominio de la fuerza brutal, la preponderancia del más fuerte, la autoridad sin límites y sin responsabilidad de los que mandan, la justicia administrada sin formas y sin debates.”
“Es preciso ver estas caras cerradas de barba, estos semblantes graves y serios, como los de los árabes asiáticos, para juzgar del compasivo desdén que les inspira la vista del hombre sedentario de las ciudades, que puede haber leído muchos libros, pero que no sabe aterrar un toro bravío y darle muerte, que no sabrá proveerse de caballo a campo abierto , a pie y sin el auxilio de nadie, que nunca ha parado un tigre, y recibídolo con el puñal en la mano y el  poncho envuelto en la otra, para meterle en la boca. Mientras le traspasa el corazón y lo deja tendido a los pies.”
“El gaucho no trabaja; el alimento y el vestido lo encuentra preparado en su casa; uno y otro se lo proporcionan sus ganados, si es propietario; la casa del patrón o pariente si nada posee. Las atenciones que el ganado exige se reducen a correrías y partidas de placer.”

Dice Garcia en La Ciudad Indiana. “En 1744 de los diez mil habitantes, solo treinta y tres eran agricultores. La agricultura es oficio bajo. En la madre patria arar la tierra es tarea de villanos y diervos; en América, de tontos. “Los pastores, dice Azara, consideran mentecatos a los agricultores, pues si se hicieran pastores vivirían sin trabajar, y sin necesidad de comer pasto, como los caballos, porque así llaman  a las ensaladas , legumbres y hortalizas”. En cambio, la lucha con el animal semisalvaje, la carrera al aire libre, mandando maniobra del rodeo, con sus nefros, indios y peones, le recuerda las escenas de la vida feudal, familiares a sus antepasados…Su trabajo no es el esfuerzo metódico, el modesto cumplimiento de la ley bíblica, es un sport lleno de azares, emocionante.”
Este cuadro cultural se iba a conmover profundamente durante la revolución agrícola de 1890 en adelante. En 1880 la agricultura era un renglón casi inexistente en la exportación argentina. En 1920 implicaba el 64% de la exportación.
 La transformación de un campo gaucho y ganadero- con tradiciones de destreza criolla, valentía y fiereza-  en una llanura de pequeñas chacras agrícolas a cargo de familias de inmigrantes significó un giro cultural que quizás nunca se destacó con fuerza. Nacía la Pampa Gringa y los Gauchos Judíos. (Continuará)





domingo, 20 de noviembre de 2016

Ultima entrevista a Rodolfo Pandolfi

Rodolfo Pandolfi (1932-2011)


Rodolfo Pandolfi murió poco después de esta entrevista, tras un infarto fulminante. Puedo decir que yo era amigo suyo, a pesar de la diferencia de edad. Hablábamos todas las semanas, comentando las novedades políticas. Sabía hablar y, raro, escuchar. De esas charlas fue naciendo la idea de grabarlas y dejar  un testimonio. Él  alentó ese proyecto, pero desgraciadamente no lo verá concluido.
 Fue una gloria del periodismo argentino, desde la Revista Contorno, en épocas de Perón, hasta su función como jefe de la sección política de la mítica Primera Plana. Confirmado fue otra de sus revistas. Escribió reportajes a presidentes, crónicas políticas,  infinidad de libros, el último de los cuales- escrito en colaboración con Emilio Gibaja- me obsequió: "La democracia derrotada. Arturo Illia y su época". Era demócrata, con un padre italiano, expulsado de Italia por Mussolini. Antiperonista, sí, antiperonista, como en aquella época dura se decía. Antifascista, anticomunista y antiperonista. Todas posturas muy desafiantes para esta época light donde todos son, extrañamente, peronistas , socialistas y demócratas  al mismo tiempo. El sabía que esa era una unión contra natura.

Reproduzco ahora la que ha sido su última entrevista.


Esteban Lijalad   Rodolfo, hacenos una semblanza personal tuya

Rodolfo Pandolfi   Yo, ya si bien era muy chico, tenia conciencia de lo que sucedía, porque en mi casa se hablaba continuamente de política, era una casa muy politizada, de manera que yo ya a los seis años sabía lo que era la guerra española. Por supuesto de una manera muy confusa, como era lógico. Viví la caída de Madrid y en seguida la Guerra Mundial, en que se vive en un doble sentido en una familia antifascista, en la que mi padre había sido militar italiano y se tuvo que ir de Italia (aunque él era argentino, fue a Italia en la Primera Guerra a pelear). Además vivíamos en Barrio Once, donde nuestros amigos eran judíos, de manera que todo esto hizo que se viviera con mucha intensidad la política y en especial la Segunda Guerra Mundial.
Yo tenía 10 u 11 años y escuchaba la BBC de Londres y vivimos por ejemplo, la batalla de Stalingrado como si estuviéramos de algún modo allí. Por supuesto, el desembarco en Normandía, etc.
Esto, entonces, se refleja luego  en como percibimos al peronismo, en cuanto Perón era percibido como fascista…

EL- Volvamos a tu carrera

RP- Como periodista empecé en publicaciones estudiantiles, en el Movimiento Reformista,  en la Revista Centro, del centro de estudiantes, en la revista Sagitario y en Contorno, un grupo de los hermanos Viñas, de Rozitchner padre, de Sebrelli, de Massotta,etc.
Luego pasé por diversos medios: Diario El Mundo, Clarín hasta que nació Primera Plana, donde fui el encargado de Política y durante un tiempo, mano derecha de Jacobo Timerman. Después fui a Confirmado, donde cubrí todo el periodo 73/74. Yo tenía dos amigos muy cercanos a Perón, que trabajaban para él en Puerta del Sol. Ahí tengo una anécdota muy interesante. Un día recibo un llamado en Confirmado desde la residencia de Perón. Era evidente que lo hacían bajo las ordenes de éste: “llama a los responsables de política de los diversos y medios y comunicale esto”. Me dice “ a ver, a ver: cuando Perón vuelva a Argentina, como va a ser el discurso de Perón?” yo le respondo, en base a mi mentalidad “gorila”: “Va a hacer lo de siempre, que cada uno lo pueda interpretar como quiera: que los Montoneros lo interpreten como apoyo a los Montoneros, la CGT como apoyo a la CGT, etc.….”. Me dijo “Cero. Perón en el poder no es así.” Perón ya había echado a Galimberti y advertido a los Montoneros que no jodieran. Perón no es marxista , eso es una simple postura. “Va a hacer un anuncio muy terminante y muy claro: déjense de joder, el país está en guerra. Y acordate de esta frase” Tiendo mi mano a los viejos adversarios pero frente a los infiltrados haré tronar el escarmiento”
Llega un pibe cuyo padre trabajaba en Confirmado y le digo “Va a haber problemas en Ezeiza”. “ah, ya te salió el gorila” me respondió. Perón había encargado a Osinde la seguridad del acto y los Montoneros no querían pasar desapercibidos, querían copar el acto. Y después pasó lo que pasó. Perón los echó de la Plaza el primero de mayo, Perón les dice a los de la CGT: “Que esperan para tomar venganza?”

EL. Sigamos con la época del primer peronismo

RP- Durante la época de Perón la revista Contorno se dedicó a publicar temas de letras y filosofía y se politizó mucho al abrirse la libertad de prensa y poder hablar contra el Gobierno…
Éramos “gorilas” pero las ideas eran ideas equivocadas, íconos: no dejábamos de reconocerle cosas al peronismo, no éramos ajenos al viento de la historia que había en esos momentos, por ej. en la Inglaterra de los Laboristas, etc. Pero eso lo aplicábamos fundamentalmente al análisis del peronismo. En una nota mía de Contorno llamada “17 de octubre : trampa y salida” se notaba la idea de un doble juego, era una trampa, pero era una salida porque abría el camino a los trabajadores, etc.
La lucha contra la Iglesia del peronismo era un punto de unión: éramos anticlericales, laicistas lo cual no implicaba que aceptáramos la quema de iglesias.
Había mucha esperanza en que se manejara bien la apertura a los trabajadores. El país estaba dividido en dos mitades. En las elecciones del 46 el peronismo gano 52 a 48. Hubo errores de parte de Unión Democrática, un exceso de catalogar a Perón como Nazi. Es cierto que lo identificábamos con el fascismo. Hubo en el gobierno militar de 1943 un Ministerio de Educación manejado por Martínez  Zubiría ,un nazi confeso, la Alianza Nacionalista en la calle como grupo que atacaba cafés donde se reunían judíos, en mi barrio, en pleno Once. Pero fue un exceso decir “Peronazi”, como decían los comunistas. Era una acusación, a los ojos de muchos, excesiva y por lo tanto, ineficaz.
Pero al mismo tiempo éramos muy severos con los conservadores, los monopolios, etc. Esta cosa de “gorilas de izquierda” éramos, con muchos matices. Y finalmente nos expresó mucho la candidatura de Frondizi.

EL- O sea tomar lo bueno entre comillas de la política de Perón, pero darle un marco democrático.

RP- Exactamente

EL- Volvamos un poco para atrás. El 17 de octubre, como lo viviste, tenés experiencias directas de esa jornada?

RP- Fue una gran sorpresa. En mi familia nadie lo esperaba: ni mi familia directa ni mis tíos. Después del 12 de octubre – fecha muy olvidada, con una manifestación democrática en Plaza San Martín, - después del  23 de septiembre, que había sido la Marcha por la Constitución y la Libertad, en la que los diarios daban dos millones de personas manifestando. Yo había ido a la manifestación de festejo por la liberación de París. En fin, todo estaba muy relacionado con el desarrollo de la Guerra mundial. Cuado los aliados perdían, mi mamá lloraba.
Si vos lees el manifiesto del GOU, o analizas la Alianza Libertadora Nacionalista, o si ves el clero fascista- que por cierto no era todo, vos ves a Monseñor Dandrea, la revistas cristianas, eran antifascistas y antiperonistas, no eran todos – tampoco en España fue todo el clero franquista. Pero la conducción del clero – copelliana- sin duda era profascista. Obviamente no apoyaban los campos de concentración, pero cuando nosotros le tirábamos lo de los campos, ellos nos tiraban lo de Hiroshima.

EL- Era ver quien tenía más muertos en su cuenta

RP- Sí, exactamente. Volviendo al 17 de octubre, fue una gran sorpresa. El 23 de septiembre del 45 había habido una gran manifestación. La Unión Democrática no se creó en esos días, se creó antes, contra Castillo, ahí la historia se salteó eso, al igual que los periodistas nuevos que ignoran cosas básicas. Se crea en mayo del 42, en el contexto de la guerra y agrupa a conservadores , radicales, comunistas, y la CGT, con la que inicialmente contábamos, porque la tradición del movimiento  obrero era socialdemócrata y anarquista. Contábamos también con algunos militares y con algunos curas, muy minoritarios (Dandrea, etc.) y curiosamente …. Muy antiperonista, estaba en un barrio obrero y Filipo absolutamente nazi, justificaba el antisemitismo

EL- Sí tengo testimonios de sus sermones en la Redonda de Belgrano, muy antisemitas

RP- Esto hace que la visión nuestra sobre Perón no fuera como la que tenían los demócratas brasileros sobre Vargas, que había mandado tropas a Europa con los Aliados. Había luchado en Montecassino, no tenían esa idea sobre Vargas. Si bien este tenía algunas ideas similares, sobre la necesidad de la corporaciones, pero respetaba los compromisos internacionales, según los cuales los que atacan a un país americano atacan a todos los países americanos. Argentina tenía una posición neutralista, por no decir profascista. Castillo era profascista, lo mismo que Fresco. Por supuesto la represión era muy dura: los palos policiales, los gases, los tiros, los muertos en actos de la Unión Democrática agredidos por grupos policiales o parapoliciales, la policía montada por ejemplo, recorriendo mi barrio (que cuando podíamos les tirábamos bolitas para que se caigan los caballos). Perón no tenía la opinión pública a su favor. Pero que pasa: la situación económica al terminar la Guerra es muy buena por las exportaciones. Entonces ahí viene una serie de leyes sociales- algunas ya estaban , se le atribuyen a Perón pero ya estaban, lo que pasa es que no se aplicaban, se negociaban sectorialmente. La situación económica era favorable. La mayoría de los diarios (La Prensa, La Nación, El Mundo, Clarín) estaban con la Unión Democrática, y ellos tenían Democracia,  El laborista, El Líder… pero eran muy poco influyentes. Crítica estaba con la Unión Democrática y era muy importante porque era popular y al mismo tiempo publicaba editoriales y tenía gente como Borges , que escribía sobre temas culturales…era muy influyente.
Bueno, termino el secundario entro en la Facultad de Filosofía a estudiar la carrera de Filosofía
EL: Entras a Filosofía atraído por que cuestiones: la teoría, el pensamiento…
RP- No , no tenía una línea, pero me interesaba Kant, la fenomenología de Husserl, Sartre que estaba muy de moda, Camus. Nosotros recitábamos , emocionados, a Paul Elouard, “la libertad”, pero ellos coqueteaban con los nazis. “Las Moscas” escrita en el 43, era de alguna manera Heidegger llevado al teatro…
La gente creo que tiene una visión distorsionada en la Argentina de las grandes diferencias que había entre el fascismo y el nazismo. El nazismo tenía elementos del paganismo y se embala muchísimo con el Psicoanálisis, no Freud, porque era judío, pero sí Jung: no dice “raza”, pero dice “inconciente colectivo”, el hermano de Goering era el presidente de la Asociación Psicoanalítica Alemana . Eso no lo hacía el franquismo , por ejemplo. Heidegger llevaba una vida muy poco eclesial, convivía con su mujer y su amante que era nada menos que Hanna Arendt…

EL- A pesar de lo que se dice, hubo serios enfrentamientos entre la Iglesia católica alemana y el nazismo

RP- Sí, yo tengo escrito un libro sobre ese tema. Bueno volviendo al relato, entro a Filosofía y Letras en el 51

EL. Los profesores, que tendencia tenían?

RP- Había excepciones, como por ejemplo Astrada, pero lo que predominaba era una tendencia peronista conservadora muy del peronismo tradicionalista, de sesgo conservador popular con algunos claramente fascistas como Guemes, en Historia.

EL- Y que clima había en la Facultad?

RP- Éramos todos antiperonistas. Todos. Había control: los “tiras”. Al final los policías te terminaban contando que eran tiras. Vos tenías que saber que había tiras y si querías hacer una denuncia tenías que saber a quien recurrir. Hubo un episodio que nos sorprendió a todos. Hubo una reunión que se hizo en Bahía Blanca con gente de la marina, una reunión “preconspirativa” como se llaman. A diferencia de lo que pasa hoy en día, en esa época era “te mato o me matas”, había un enorme grado de enfrentamiento. Y hubo una reunión y tipos de la Federación Juvenil Comunista que habían entrado en un doble juego con Real, denunciaron esa reunión, por lo cual se expulsó del centro de Estudiantes a los comunistas, no obstante lo cual la policía seguía fichando como “comunistas” a todos los que estaban en el Centro de Estudiantes.
Yo estuve preso. Había un fenómeno de delaciones, de teléfonos pinchados. Yo tenía que organizar una volanteada, pero por razones prácticas eso no se hizo…no obstante lo cual como se iba a hacer y hubo conversaciones telefónicas bastante imprudentes, entonces me pusieron preso por una volanteada que no se hizo. Yo tenía un portafolio donde debía haber llevado los volantes. Bueno, el procedimiento policial fue correcto, te trataban de usted, de señor, tenía 18 años, hoy en día te dicen “boludo , hacé esto”, pero no era el uso en esos  tiempos. Salvo cuando había incidentes. Me llevaron a la Comisaría Primera, me tuvieron ahí pero me tuvieron un ratito en un calabozo y después me llevaron a una sala grande y después vino de Juez de Faltas. La acusación que me hacían era “agresión a la autoridad”. Algo disparatado porque  yo no los agredí a ellos ni ellos a mí. Fui a juicio al Tribunal de Faltas, el Juez me dio un arresto de diez días en Devoto. Tuve una conversación privada con el Juez, en un aparte, “yo ya se que todo esto es loco” me dijo. ”Usted se imagina que yo, flaco y anteojudo pudiera agredir a la policía”, le digo. “Si usted lo hubiera hecho la pena sería mucho mayor. Todo esto no tiene sentido. Pero sabe que?- me dice- a usted le conviene que lo condene, le doy solo 10 días y nadie lo va a molestar más. Si yo lo absuelvo lo van a poner a disposición del Poder Ejecutivo. “ Había incluso peronistas disidentes en esas condiciones, dos años presos a disposición del PE.
Fui a Devoto. Había presos por hablar mal del Gobierno. Porque existía una ley sobre “Difusión de rumores”. Alguien protestaba en el almacén y había tiras que lo denunciaban. Había tiras en todos los lugares públicos, bares, cines, restoranes…No era el fascismo pero  nosotros lo vivíamos así…
EL- O sea, si bien era duro no era…un exceso de represión. Ustedes de algún modo se construían un enemigo…
RP Sí, nos encanaban con facilidad, pero nos trataban bien, salvo cuando se mezclaran con un grupo terrorista. A Milo Gibaja lo torturaron mucho bajo esa acusación. El estuvo en la voladura de rieles. Aun así fijate que el policía que lo torturó después le mandó una carta pidiéndole disculpas…
EL- Es decir, era un fascismo “ a la argentina”, no a la alemana o la italiana
RP- Claro, Hubo casos. Nosotros nos metíamos con el Gobierno, pero el Gobierno no se metía mucho con nosotros, por que – y esto te lo contaba la policía- cuando te encanaban , te decían “ mira yo estoy acá ganando 180 pesos, y vos vas a ser un abogado importante”
EL. A mi me dijeron lo mismo en Devoto, en la época de Onganía:  “Hoy ustedes están acá, y mañana son diputados…”
RP. Exacto. Salvo que estuvieras en acciones terroristas. Ahí si. Terrorismo hubo poco, pero hubo. Lo más importante fue la bomba en Plaza de Mayo, no el bombardeo que fue un acto, condenable o no, un acto militar, un acto de guerra sino el atentado terrorista en una concentración peronista, que fue en el 53, donde hubo varios muertos. Pero no eran “revolucionarios” de derecha, eran de izquierda, su modelo era el Maquis. Medio fantasiosos no?, pero era el Maquis. Eran la resistencia de izquierda a un gobierno dictatorial, fascista.
EL - Pero mataron gente
RP- Sí, si. Ellos todavía no se llamaban “comandos civiles “ se llamaban resistentes, pero ahí hubo cuatro muertos y heridos. Un acto de guerra es una cosa, poner una bomba en una concentración pacífica es otra.
Por parte del peronismo, los más perseguidos son los “cabecitas negras” por que son los que no tenían defensa. No tenían abogados .
EL – Quienes eran esos “cabecitas negras”?
RP- Indios. Hubo dos grandes represiones de indios. Una, de coyas en el 46. Tengo un amigo que está trabajando en ese tema.  Y la otra fue la de los pilagaes. Y ahí hablan de más de mil muertos.
EL . Ese fue un genocidio oculto. Con un componente racista- contra los “indios”- y que fue cuidadosamente ocultado. Es un tema digno de ser investigado. Quien dio la orden y quien dio la orden de ocultar la orden…
RP- No hay una explicación clara. Siempre las zonas de frontera, en este caso con Paraguay son muy sensibles. Había un cierto clima de guerra, en esos tiempos. La hipótesis de guerra con Brasil, por ejemplo, que se mantuvo hasta hace muy poco. Estuvo quizás ligado a un tema en relación al Paraguay, de una inmoralidad tremenda, a gente que no había hecho nada, que sabía nada  y menos de estrategia
EL Sentías en la vida cotidiana una represión, un control…
RP- Sí, en especial la persecución  económica. A mi padre le cerraron los negocios. Era un opositor, era provocativamente opositor…Argumentando  razones de espacio- que nunca pudimos entender- Mi padre había llegado a tener seis negocios de alimentos en estaciones ferroviarias. Eran concesiones. No se pagaba alquiler. Mi padre era titular del fondo de comercio, y no podía vender ninguna mercadería que no fuera de Swift. Los cerraron por “razones de espacio”, obviamente falsas porque después se instalaron otros negocios. Lo más común  era persecución por “agio”, por “carestía de los productos”, las leyes contra la especulación. Un caso muy conocido fue el de Mu Mu, que se negó a darle la cuota a la Fundación Eva Perón. Ahí se tragaba como locos. Se hacían cosas pero se tragaba… La Fundación tenía empresarios a los que habitualmente exigía la entrega de dinero, y pocos se oponían a eso. Aparte de la propaganda había tragadas sensacionales. Lo acordado era 50 y 50, que después fue muy común en otros “impuestos revolucionarios”, por ejemplo los Tupamaros en los secuestros extorsivos. Eran negocios. Dicen que los de MuMu eran del partido comunista…Había todo un aparato empresario comunista.
EL- Los intelectuales, casi todos eran antiperonistas, pero también había intelectuales peronistas: Marechal, la gente de FORJA
RP- Sí, pero durante el peronismo no tuvieron ninguna influencia. En cambio, en épocas de Frondizi aparecieron, como formas de peronismo no  reconocidas del todo como peronistas . Pero Jauretche…Discepolo, el famoso tango “cambalache” siempre se interpretó como una crítica a los gobiernos conservadores, pero no es así: era una critica al gobierno de Yrigoyen…


EL- Como viste la etapa final del peronismo, la Revolución Libertadora,,,

RP. Yo era un antiperonista estricto, sin dejar de reconocer aspectos positivos, que se pueden leer en los artículos que yo escribía en Contorno. No era una postura primitiva. Yo me acerque a una postura cristiana, lo que sería la democracia cristiana, no obstante lo cual en la Facultad yo estaba en el Reformismo, no en la Liga  Humanista, Había mucha gente religiosa en esa época, cosa que ahora no existe. La religión era aun importante para muchos jóvenes, en el intento de dar respuesta a los grandes interrogantes: la vida, la muerte.
Tengo un breve paso por las  juventudes socialistas y luego entro en el radicalismo. Entro a través del frondicismo. Frondizi sí expresaba bastante lo que yo pensaba. Era una idea del Desarrollo, una posición moderna, con referencias a la Justicia Social. Todos éramos bastantes nacionalistas en lo económico, todos éramos “víctimas del imperialismo”, cosa que ya hoy en día cambió.
La libertadora como la vemos? Hay un momento de gran entusiasmo, era como la liberación de París. Pero había una serie de figuras que nos daban recelo. Un grupo de nacionalistas que no terminábamos de tragar. Pero nada es simple de explicar. Ahora todo parece fácil, pero en aquel momento había una gran mezcla de cosas, buenas y malas